domingo, 3 de noviembre de 2013

Perdidos



¿Hacia dónde? ¿Cuál es el camino? Los pájaros se han comido las migas y las piedras de Hansel no se distinguen de las demás. Cenicienta ha vuelto a su trabajo de limpieza después que al príncipe lo encarcelaran por malversación de fondos y la Bella Durmiente ha encontrado un tratamiento efectivo para su narcolepsia.

Así hemos quedado, huérfanos de mitos y dioses. El que nos inculcaron de pequeños ha perdido su mandato vitalicio y la dupla de Buda – Alá marcha como gran favorita en la sucesión de los cielos. Nuestros viejos se mueren o, peor aún, marchan a la tierra del olvido llevándose consigo las caricias reparadoras y los hombros donde reponer fuerzas.
Las promesas eternas se deshacen como un castillo de naipes. Las reglas en el amor han cambiado y nadie osa decir en voz alta las nuevas. Los hombres se atreven a mostrar sus emociones y las mujeres, sus instintos.
Nuestros hijos ya han soltado nuestra mano y son pares que nos miran a los ojos sin temor. Ellos saben, mucho antes que nosotros, que el séptimo de caballería aparece a último momento sólo en las películas yanquis y que si dan un paso en falso puede no haber vuelta atrás.
Reinventarse, reciclarse y rehabilitarse suenan a tarea ciclópea cuando no tienes ni la más somera idea de dónde acabarán tus huesos. Lo que nos da de comer hoy puede ser una simple anécdota de aquí a unos meses y esa certeza nos atenaza las tripas. La madrugada nos descubre más de una vez con la mirada angustiada y el miedo intacto.
Observamos alrededor y no hay costa ni puertos donde amarrar. Queda apretar los dientes y poner rumbo al horizonte. No pensar en todas las tormentas que nos esperan sino en la próxima ola, que según dicen los marineros, es la que puede voltear tu barco.

Para orientarme yo tengo mi propio faro; un cursor que titila 58 veces por minuto sobre una página en blanco.

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2 comentarios:

  1. No tengo muy claro que ese cursor llegue a titilar las 58 veces ni una sola vez. Me temo que la lunática no lo permitiría... Una fantástica reflexión con maravillosas frases para el recuerdo. Abrazucu de La Maga (ahora Lucía Sugar, que los señores de Google consideran que soy más yo)

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    1. Mi querida hechicera, gracias por tu visita. Lucía Sugar suena a cantante de piano bar de los 50 ;) Vintage como a tí te gusta. Estamos construyendo esta casa virtual y la ilustradora y yo estamos felices de contar con tus consejos. Abrazo confianzudo

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