martes, 25 de febrero de 2014

Último pensamiento




Isidro Valverde maldijo por sexta vez a la recepcionista, al mapa obsoleto y a su genial idea de ofrecerse para abrir mercado en ese país perdido de la mano de Dios.
A su mujer le había parecido un plan inmejorable. Ella se quedó en Buenos Aires haciendo compras y algún “retoque quirúrgico de nada” mientras él , alojado en un cinco estrellas de lujo, recorría los posibles emplazamientos de futuras fábricas.

Con lo que no contaba Valverde era que el GPS es un cacharro inútil en el quinto infierno tropical. Llevaba más de dos horas perdido por los caminos de tierra de una selva inacabable y su vejiga sexagenaria reclamó atención. Se bajó del Jeep y caminó unos pasos para estirar las piernas. El sudor empapaba la cintura del pantalón y dibujaba ríos sobre su torso desnudo. Mientras descargaba orina con chorros entrecortados sintió el pitido de su móvil. ¡Señal! Se apresuró a acabar el trámite urinario y sacando el teléfono del bolsillo caminó en distintas direcciones buscando el santo grial tecnológico con el Iphone en alto. Cuando consiguió las dichosas dos rayas de cobertura soltó un grito de euforia. Ya verían los del hotel, se iban a enterar. Estaba  llamando cuando oyó un ruido a su espalda, como el rodar de una rueda dentada pero en un registro grave. Allí estaban, las bocas de donde procedía el ruido. Maravillas de la naturaleza. Miró a su alrededor, no había sitio dónde huir. Esperó el final con una sonrisa estúpida. 
“Lo único que encontrarán será el móvil, con las fotos que me hizo anoche la prostituta”





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8 comentarios:

  1. No me esperaba un final así, impactante Lunática un abrazo.

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    1. Me alegra poder sorprenderte, Olaya! Mañana más.Un abrazo confianzudo para vos

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  2. Impresionante! Con qué pocas palabras cuentas la historia de dos personajes. Apenas unos gestos para dibujarlos a ambos y su relación de forma perfecta. Muy bueno, Lorena. Un abrazo enorme. :)

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    1. Mi querida Mayte, es que vos me leés con buenos ojos. De verdad, agradezco muchísimo tu tiempo, ese bien tan escaso y precioso. Un abrazo con mucho cariño

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  3. ¡Un micro genial! Tan sólo me queda una duda, ¿Cómo estaría el cirujano?, y un deseo, que las bestias se traguen el iphone y con ello la mala reputación del bueno de Isidro. jajaja Abrazuco de los de Villa de Rayuela.

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    1. Si es médico argentino, hay muchas posibilidades de que esté más que bien jajajaja Tranquila, si el móvil sobrevive al ataque nunca volverá a manos conocidas, viveza criolla que le decimos nosotros ;)

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  4. Qué bueno. No se puede narrar mejor la escena. Y el pensamiento del tipo, muy típico de estos que sólo piensan en cómo les honrará la posteridad después de que se lo hayan comido los leones. Enhorabuena, amiga.

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    1. Hay tipejos que se preocupan tanto de las apariencias que no entienden de "post morten" ;) Un amigo me mandó la foto y se me ocurrió darle a un personaje de éstos, su merecido final. Gracias, amigo mío

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