lunes, 19 de mayo de 2014

Operación Justicia



Las ocho y media de la noche. Hora perfecta para pasear en la agonizante primavera de la ciudad. El sol aún alumbra y la brisa acaricia. Ella elige minuciosamente la posición ideal en el banco del parquecito. La cristalera lateral del gimnasio queda a escasos seis metros. Ni un solo obstáculo que interfiera las deliciosas vistas. Clase de "spinning", nombre refinado para referirse a doce atléticas y sudorosas personas encaramadas a bicicletas fijas con gesto concentrado cual corredor del Tour de Francia.
Deja el bolso a un lado y comienza el ritual. Con una cucharilla de plástico come muy despacio el helado pantagruélico que acaba de comprar. Siente el despertar de las papilas gustativas, el paroxismo de las endorfinas, la saliva mezclando sabores y acompañando el líquido exquisito hacia la garganta. Entorna los párpados de manera involuntaria mientras las comisuras de los labios se estiran en una sonrisa.
Al abrir los ojos nuevamente, cinco pares de ojos lanzan llamas de envidia desde el otro lado del cristal. Ella levanta del banco esa figura que inspiraría a Rubens para sus Tres Gracias y saluda a los del otro bando.
Inmejorable resultado de la Operación Justicia. Ambas partes saben qué significa desear lo que no pueden tener. 





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12 comentarios:

  1. Ja, ja. Buenísimo Lorena. Divertido pero con una cierta crueldad que hace pensar. Un brazo.

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    1. Se me ocurrió después de un empacho de publicidad "veraniega" ;) Un abrazo, Esteban

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  2. Cuanta maldad... pobres chicas, rompiéndose el lomo por perder unos gramos, para morirse de envidia mirando a otra, en un banco del parque, disfrutando de un apetitoso helado. Triste vida esta y qué injusta... ;)

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    1. Deberás reconocer que, a veces, esta gente tan sana saca lo peor de uno :) Otro abrazo para ti, compañero de gula

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  3. Jajajaja muy bueno, Frank!!!! Yo pertenezco al bando de las que despiertan las papilas gustativas sin preocuparse por los kilos, genética, viste? jajaja

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    1. Myriam, no me digas que sos de esas afortunadas que comen sin engordar!!! Mucha pero mucha envidia :P

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  4. Hola, Lorena. Paso de nuevo por aquí para saborear tus letras. Aprovecho la ocasión para darte las gracias por todas tus referencias y enlaces que he ojeado en twitter, algunos de ellos anexos a unas composiciones fotográficas preciosas. Gracias, de nuevo.
    En cuanto a este majestuoso sarcasmo no puedo sino celebrarlo con un brindis en honor a la belleza rubensiana y a toda la naturalidad y placer terrenal que nosotros seres terrenales estamos obstinados en despreciar por esa fe ciega en el artificioso estereotipo que el mercado nos ha clavado en la frente. Al tiempo tu pequeño relato me ha recordado una diatriba bastante impulsiva que escribí hace algún tiempo y que me gustaría compartir con tu excelente sentido crítico. El enlace es http://lasombradededalo.blogspot.com.es/2011/08/los-cuerpos-perfectos.html
    Un abrazo, amiga.

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    1. Que las redes sociales permitan este tipo de encuentros, estas conversaciones que enriquecen el alma, hace que uno olvide al resto del zoológico que mora en ellas. Gracias, Joene, un placer.

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  5. ¡Estupendo! :) y deliciosa manera de escribir tienes! :) ¡hasta a mí se me han disparado las papilas gustativas! ajjajajaa

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    1. Eliiii!!! Qué placer tenerte paseando por mi Luna! De las alegrías que da la vida. Un abrazo enorme y a seguir disfrutando el verano

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  6. Excelente, Lorena. Las descripciones hace que, inevitablemente, tus letras nos transporten al lugar donde la trama se desarrolla. Y un final genial.
    ¡Saludos!

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    1. Gracias, Juan, por pasar a visitarme. Bienvenido a mi luna! Un abrazo

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